Mi sumiso ideal

patty01En realidad no me gusta que los sumis tengan que ser forzados a obedecer, eso no tiene sentido para Mí. Quiero a alguien cuyo deseo más profundo sea entregarme su voluntad, cuyo mayor placer sea darme placer y hacerme feliz. Alguien a quien no necesito forzar, porque él está en la búsqueda de su verdadero lugar a mis pies, besando mis botas. Quiero un hombre feliz de ofrecerme su cuerpo, mente y alma para que pueda jugar y satisfacer todas mis necesidades y caprichos. Quiero un alma sumisa, que espera ser poseída, porque lo necesita, no un cuerpo que constantemente quiere salir de una relación conmigo y tiene que ser forzado a quedarse. Ese es mi sumiso ideal: entregado, obediente, agradecido incluso del dolor que le doy, y feliz de abrazar a su verdadero ser sumiso.

4 comentarios sobre “Mi sumiso ideal

  1. Cuando llegué a adolescente mis fantasías sexuales eran de sumisión a una mujer dominante.
    No sé de dónde mi cerebro había sacado todo eso. Qué el mundo fuera al revés y que las mujeres lo dirigieran. O al menos mi mundo.
    Pero eso era soñar despierto.

    Un día caminando por el centro de mi ciudad, vi un libro de «dominación femenina». No era porno y había pocas ilustraciones. Pero en ellas los hombres se inclinaban y obedecían a mujeres normales.
    Me faltó tiempo para comprarlo aunque muerto de vergüenza.
    Por entonces vivía con mis padres y después del momento de exaltación mi problema era donde esconderlo.
    Mi católica madre lo podría encontrar y pensaría que estaba algo trastornado; aunque ya lo suponía.

    Por fin me pude masturbar sobre algo concreto en mi imaginación.

    Otra vez, en un método de inglés una viñeta mostraba a una mujer portada en un sofá feliz y un hombre pasando la aspiradora a su lado. Por qué aquello me excitaba tanto?

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