
Sub: Tengo cierta fijación por llevar vestido o falda. De hecho. me gustaría ser secretaria.
Dómina: Entrenada en taquigrafía, mecanografía, archivo físico y digital, sexo oral de rodillas o debajo del escritorio, falda sin ropa interior, vaciado rápido de escritorio y posiciones básicas para pegging…
Sub: Sí… y me encantaría el requerimiento de llevar siempre falda, sobre todo para las últimas funciones del perfil… Una frase que me encantaría oír de mi jefa sería: «A partir de mañana te presentás con falda, medias, zapatos altos y sin ropa interior.»
Dómina: Esto sería desde el momento en que firmás el contrato… ¿Te imaginás la escena? vestido de secretaria, con corte de cabello tipo pixie, los labios pintados, falda corta, zapatos altos, medias de red con liguero… pensá cómo sería…
Día uno:
Estás de rodillas organizando un archivo físico, de pronto entra tu jefa y te pone una pierna sobre el hombro. Viste una falda corta y no lleva ropa interior. Te tira del pelo y te obliga a darle sexo oral… cuando termina te deja así, de rodillas, excitado, pero con el dispositivo de castidad puesto. Ella se arregla el vestido y te dice:
-Apurate, tenés 10 minuto para terminar eso…
Y se va…
Día dos:
Estás en la mesa de una sala de reuniones, sellando documentos, entra tu jefa y te dice:
-No parés, necesito esos documentos para la reunión que tengo en 20 minutos…
Acto seguido te dobla sobre la mesa, te toma por las caderas, se levanta la falda con solo sentir ese gesto, sabés que lleva puesto un arnés. Tiene un dildo algo más grande que tu propio pene. Te penetra.
-Si dejás de sellar los documentos, te va a ir muy mal…
Sigue montándote rápido y profundo, te tiembla todo, te cuesta respirar, estás jadeando, pero tenés muy claro que no podés dejar de sellar los documentos. Estás deseando que no termine nunca y a la vez, que termine ya, para poder terminar tu trabajo…
– ¡Vas muy lento!
Te regaña mientas te penetra más fuerte… Entonces te queda claro: no va dejar de sodomizarte hasta que terminés lo que estás haciendo…
Son 50 copias y estabas empezando cuando entró: abrir cada carpeta, sacar el documento del sobre, extenderlo, sellarlo en el espacio para ellos y con el sello bien derecho y legible (así te lo exige Ella), mover el papel para se seque, volver a doblar, ponerlo en el sobre y meterlo de nuevo a la carpeta… 50 veces…
Ella te da duro, sin piedad, aumentando su ritmo cuando bajás el tuyo, pero no podés acelerar, porque estas a punto, no te podés concentrar, se vuelve más intenso… y entonces llega… por primera vez en tu vida experimentás un orgasmo seco, o sea sin eyacular, ¡y anal!
Ella lo nota, te tira de cabello hacia atrás y te besa en la boca mientras te penetra tan profundo, que ya no se puede más…
Y te susurra al oído:
-Si dependiéramos de tu pene, la fiesta se acabaría con tu orgasmo… ¡afortunadamente no es así! ¡RÁPIDO, NECESITO ESAS CARPETAS LISTA YA!
Luego reanuda su intensas envestidas, mientras vos seguís con tu trabajo, llorando de placer, de emoción y de humillación…
Día tres:
Tu jefa te da una diminuta tanguita de encaje y te dice:
-Mañana te toca ordenar la bodega de suministros y vas a traer esto puesto…
Al día siguiente, estás ordenado la bodega, sacando unas cajitas del fondo de un estante profundo, cuando sentís que una mano femenina te recorre la cara interna del muslo y sube hasta llegar a al área genital.
-Vine a supervisarte- dice mientras de acaricia el periné, y sentís su mano sobre el encaje de la tanguita. Saca un labial de su bolsillo y te tira del pelo hacia atrás y te pinta la boca…
En cuanto termina te la come a besos y empieza a rosar tu zona perianal con el dildo, siempre sobre la tanga. Ella mueve las caderas como si te estuviera penetrando y lo único que querés en sentirla adentro…
Empezás a temblar, a gemir, a jadear y aún no está adentro… seguís con la tanguita puesta. La jefa te arrolla la falda, te baja la parte de atrás de la tanguita y te dice:
-Bueno, zorra, ahora vas a buscar eso que estás deseando…
Te arrastra del pelo sin dejar de manosearte toda el área genital. Llegan hasta una silla, Ella se sienta, en el borde, abre las piernas a la vez que se sube la falda, para dejar al descubierto un dildo que, de grande, asusta… Te hala de la parte de atrás de la tanguita y te dice con una sonrisa perversa:
– ¿No te vas a sentar?
Sabés que algo así de grande tenés que meterlo de a poquito, para ir dilatando el ano paso a paso… aunque te está quemando de deseo y fantaseás con sentirte, totalmente ensartada en ese dildo, tampoco querés hacerte daño…
Estás en semi-cuclillas y apenas te has metido la punta, cuando oís afuera las voces de tus compañeros:
– ¿Alguien sabe dónde está la llave de la bodega…?
Saltás asustado, te acomodás la falda y te pegás a la pared…
-La tiene la nueva, le toca ordenar hoy…
-Es un poco rarita ella, medio masculina diría yo…
Tu jefa se ríe viéndote a los ojos y saca la llave de su bolsillo:
-Esta es la única copia… y más te vale que terminés lo que estabas haciendo, porque si no, voy a tener que azotarte y ahí sí te va a escuchar todo el mundo…
Sabés que ella te azotaría ahí mismo sin dudar, te da pánico que entre alguien y te vea con la tanguita, el dispositivo de castidad y montando aquel enorme dildo, pero también sabés que estás ahí para obedecer… y empezás a montar con miedo, placer y angustia. De nuevo estás deseando terminar ya y no terminar nunca… con miedo de meterte aquel monstruo y deseando sentirlo todo adentro… tu pene empieza a gotear… tu jefa recoge el fluido en sus dedos y te lo mete en la boca…
-No tenés permiso de eyacular, así que todo lo que salga por ahí, va a volver a entrar…
Ella te da la vuelta:
– ¡Viéndome a los ojos, zorra! quiero ver tu cara de puta bien cogida…
Te sentís tan humillado, que sonreís y te dejás caer sobre el dildo… Es el dolor más delicioso que has sentido jamás… Conforme el dildo avanza dentro tuyo, tus ojos se van volviendo en blanco y un gemido agudo sale de lo más profundo de tu ser…
– ¿¿¿Oyeron eso???
-Dicen que aquí espantan…
-No sé ustedes, pero yo ya salí, mejor sigo con esto mañana…
Das gracias porque ellos se van, así que vas a poder gemir, jadear y hasta aullar si hace falta. No te podés mover, tus ojos siguen en blanco, estás convulsionando de placer, tu jefa te toma de la parte de atrás del cuello, te lleva hasta su boca y de da un beso largo, rudo y profundo…
Ahora ella guía tus caderas con sus manos para controlar la profundidad y la velocidad de las penetraciones…
Para cuando se detiene, solo podés decir:
– ¡Muchas gracias, Señora! yo solo quiero ser su puta cada vez que usted disponga…
Levanta tus caderas hasta que el dildo se sale por completo, pero no ha terminado… Te suelta y las piernas no te sostienen, así que vas a parar al suelo. Quedás con la falda arriba, la blusa desacomodada, sudando, despeinada, jadeando, literalmente desmadejada, boca arriba en el suelo….
Y entonces, así como estás, que ya no das más, las escuchas decir:
– ¡Quiero tu lengua!
Se arrodilla sobre tu cabeza, baja y usa tu lengua y tu cara para masturbarse.
De pronto tenés la claridad de que sos un juguete sexual… te sodomiza porque la excita verte en ese estado, pero solo te usa para su propio placer… lo que podás sentir o disfrutar es una consecuencia de su placer, no un objetivo…
«Solo un juguete sexual… como cualquier vibrador…» Lo pensás y te encanta… tu sonrisa llega a la vez que su orgasmo, y se pierde entre su vulva, una y otra vez.
¿No suena eso como el empleo de tus sueños?
Trabajo nuevo, tres días, me encanto el relato, creo que es el trabajo que siempre soñe, ser dominado y controlado en mi trabajo, Que mi jefa conozca sobre mis fetiches y los use contra mi, asi como darle placer y obedecer en todo lo que ordene.
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Buenas tardes, sinceramente me encanto, es el empleo perfecto y de ensueño, el ser dominado y controlado por la Jefa y sus colaboradoras mujeres, el servir y obedecer a lo que ella ordene. El que use mis fetiches en mi contra como el caso del temor de que me vean de esa manera (es un morbo que asusta pero a la vez es excitante). El trabajar en una empresa donde predomine la supremacia femenina es algo que siempre me ha gustado y con lo que sueño. El relato es perfecto.
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Buenas tardes, sinceramente me encanto, es el empleo perfecto y de ensueño, el ser dominado y controlado por la Jefa y sus colaboradoras mujeres, el servir y obedecer a lo que ella ordene. El que use mis fetiches en mi contra como el caso del temor de que me vean de esa manera (es un morbo que asusta pero a la vez es excitante). El trabajar en una empresa donde predomine la supremacia femenina es algo que siempre me ha gustado y con lo que sueño. El relato es perfecto.
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@slaveedgar89, gracias por tus comentarios, me alegra mucho que te haya gustado el relato.
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Buenas tardes, sinceramente me encanto, es el empleo perfecto y de ensueño, el ser dominado y controlado por la Jefa y sus colaboradoras mujeres, el servir y obedecer a lo que ella ordene. El que use mis fetiches en mi contra como el caso del temor de que me vean de esa manera (es un morbo que asusta pero a la vez es excitante). El trabajar en una empresa donde predomine la supremacia femenina es algo que siempre me ha gustado y con lo que sueño. El relato es perfecto.
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Es la experiencia que deseo muchísimo qué delicia 🔥
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@ Carlos Manuel Riquezes Fonseca, suena delicioso, ¿verdad?
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